miércoles, 8 de abril de 2009

Pequeña nota

Sigo de Semana Santa. Los echo de menos aunque estoy muy bien acompañada. Cuando vuelva les contaré muchas cosas, entre ellas mis desayunos al sol. Sean buenos.
Un beso.

viernes, 3 de abril de 2009

Semana Santa


Silencio, encuentro, reflexión, ayuno, conversión, acompañamiento, perdón, misericordia, recogimiento, limosna, amor, entrega, dolor, sufrimiento, pasión, incienso, amor, promesa, misterio y resurrección.

“Atravesar el desierto que toca… servirá de provecho para tu fe y esperanza… cuando más débiles estamos, más la fuerza de Dios se hace presente. Pero no es una fuerza sensible sino espiritual… Unirnos a la pasión de Cristo… dará grandes frutos en nosotros ” palabras muy especiales de aliento dichas por un Padre –cura- muy querido para mi.

¡Feliz Semana Santa! Que podamos tocar de cerca las palabras, el sentido y el amor que se esconde en estos días.

jueves, 2 de abril de 2009

La más guapa de Ronda


La conocí en el mes de abril de 2004, gracias a la Fundación “Amigos de los Mayores” una organización de voluntarios que busca ayudar a combatir la soledad de las personas mayores que viven sin nadie. Se busca acompañar, llevarles cariño, risas, distracciones… un poco de oxígeno y de amor para combatir lo duro que puede ser “la soledad”a esa edad.

Emilia fue la persona mayor que me asignaron y enseguida pasó a ser mi abuelita Emilia, tan hospitalaria, servicial, sonriente, con un salero único como buena andaluza, rápida, lista y con una chispa indescriptible, generosa como ella sola y trabajadora como la que más. Guisaba como ninguna y era buena, muy buena. Fue muy fácil crear un vínculo muy estrecho con Emilia que sobrepasaba lo habitual del voluntariado. Su vida había sido dura, quizás demasiado dura, pero solo recordaba lo bueno y todo lo que le había hecho feliz. Doy gracias a Dios por haberla conocido y por haber sido mi abuelita en España.

Hoy hace un año que murió y tengo su recuerdo vivo y muy fresco, me ayudó tanto conocerla y fui tan feliz en esas tardes a su lado, de largas conversaciones, paseos inventados, cualquier excusa era buena para sacarla un poco de casa…

Era de Ronda, lugar que todavía no conozco, pero no me hace falta ir para saber y afirmar que ella será siempre la más guapa de Ronda.

¡Qué en paz descanses mi Emilia y que Dios te tenga muy cerquita a su lado!

miércoles, 1 de abril de 2009

Redescubrirnos


En este periodo en el que lo único que se oye es hablar de la crisis, creo que es importante tomar conciencia de la situación, pero sin entrar en pánico, porque el pánico nos paraliza, bloquea y a veces no nos deja actuar. Está claro que es un momento delicado por toda la repercusión que tiene a nivel mundial y a cada uno le afectará de una u otra manera. Ojala y sea lo mínimo dentro de lo que cabe, pero directa o indirectamente a todos nos llegará el coletazo. A algunas personas ya les ha llegado el tsunami, gente que se ha quedado sin trabajo y trabajos que han abusado echando gente... hipotecas sin pagar… familias que han tenido que volver a casa de sus padres y acomodarse para vivir “muchos” en un apartamento de muy pocos metros cuadrados… Hay de todo y se ve de todo. Lo que me da pena son los que abusan de la situación para aprovecharse de los más necesitados y también pienso “en los más necesitados” que se autocondenan y ejercen la ley del mínimo esfuerzo amparándose en la crisis como justificación para no hacer nada. No niego que la crisis lo haga todo más cuesta arriba de lo normal.
Pero me preocupa que esto se convierta en la perfecta excusa para ni siquiera intentarlo –creyendo en la misma profecía autocumplida de que como estamos en crisis nada puede salir bien-. El pensamiento negativo es contagioso y más cuando se convierte en un espiral en el que entramos fácilmente y luego se nos hace difícil encontrar la salida, es una de las cosas que más nos debilita porque nos quita las fuerzas y la esperanza de creer, confiar y seguir en la lucha. Es tentador usar la muletilla de “la crisis” para todos los problemas cotidianos que siempre han existido, solo que ahora queda más chic decir “es la crisis…”. Con esto no le quiero quitar importancia a un problema real que está afectando a mucha gente, es solo que no hagamos uso y abuso de la situación.
Creo en el hombre, en las grandes potencialidades que tienen las personas, en “la buena materia de la que estamos hechos”, en la fuerza interior para superar cualquier crisis y estoy convencida que ninguno de nosotros somos conscientes de hasta dónde podemos llegar. Hasta que no nos vemos en una situación difícil, afrontándola y con ganas de seguir adelante, no somos consciente de todo lo que podemos llegar a ser, de todas nuestras grandes capacidades. Y en esto debo decir que tiene razón Bernabé Tierno cuando dice que “el ser humano es capaz de sacar fuerzas de flaquezas y no sólo sobreponerse y no romperse ante la adversidad, sino crecer más interiormente y convertirse en un ser más maduro, experimentado y bondadoso”.
Redescubrirnos es la asignatura pendiente para esta época, con ganas de sorprendernos, con la confianza de saber que hay muchas cosas buenas dentro de nosotros y que nuestro límite se extiende a niveles insospechados. No nos podemos conformar ni rendir, hay que cosechar optimismo, declararnos sobreviviente absolutos, dar valor a lo que tenemos, cultivar esperanza, sencillez y dar rienda suelta a nuestra creatividad, con toda esa mezcla y cualquier otra “esencia” que le queramos añadir seguro que descubrimos buena madera para soportar, sobrellevar y vencer airosos cualquier crisis.
Mucho ánimo y ¡adelante! con más ganas que ayer y menos que mañana...

lunes, 30 de marzo de 2009

Mantener la ilusión


Debo decir que el lunes es uno de los días de la semana que se me hace más difícil, paradójicamente ahora por razones diversas. Antes, de mi tiempo de reposo, era porque el fin de semana –que siempre nos parece corto- se había acabado y había que retomar con fuerza e ilusión la semana, manteniendo ese ritmo acelerado que llevaba. Y ahora es porque se acaba igual el fin de semana, Gon vuelve al trabajo y yo me quedo en casa, ingeniándomelas para mantener la ilusión a pesar de que mi campo de acción esté tan reducido. Me da un poco de nostalgia ver salir a mi marido con su agenda llena y el entusiasmo que le inspira la Universidad unido a las ganas de querer llegar a todos sus objetivos. -Lo está haciendo fenomenal y me siento muy orgullosa de él-.

La lucha es contra la propia mente, que a veces se empeña en sabotear nuestro proceso. Hay que mantener la ilusión, buscarla, construir sueños, ser creativos. Pero cuando hemos nacido en la sociedad de “mientras más hagas serás mejor” es difícil cuando no podemos alimentar directamente esa idea, me cuesta mantenerme inmune –porque a veces sin querer me viene el pensamiento de “no estás haciendo nada...” y esta es la parte más importante que pone a prueba nuestro fuerza, el control de saber poner en una balanza, valorar lo positivo, el camino andado, el que falta… y mantener la ilusión. A veces se hace cuesta arriba. Por eso admiro tanto a esos “grandes” que han logrado vencer esa lucha interna y mantenerse con tanto ánimo siendo verdaderos ejemplos de superación. Es una prueba, no me cabe la menor duda. Paciencia, humildad, tolerancia a la frustración, aceptar las limitaciones y no excederme en los tiempos. Es un mix que me cuesta especialmente, sobretodo cuando salgo a dar los paseos que me indican, y ver que después de caminar 3 calles ya estoy cansada, se me hace duro aceptarlo y más cuando veo pasar a los runners y me maravilla verles correr. O cuando en una cena (que es el máximo plan que me dejan hacer porque es algo tranquilo) me podría estar horas hablando, disfrutando de la compañía y la espalda a la 1h y 30 me empieza a decir “ya es tiempo, vamos a casa”. Es duro llegar al equilibrio mente (que está tan activa) y cuerpo (que va muy poco a poco). Esto ayuda a darle valor a las pequeñas cosas que en realidad son grandes logros, pero que al estar dentro de lo cotidiano no lo valoramos como se merecen.

Es una prueba. Y aquí es donde la fe se convierte en mi auténtico “salvavidas”, sino fuera así creo que estaría más pérdida, la lucha contra la mente sería más dura, las cosas no tendrían el mismo sentido y abandonar sería más fácil. En los momentos cuando “la subida se hace muy cuesta arriba” me da fuerza el saber que hay Alguien que está a mi lado, que cree en mi y que solo me pide confianza y mucho amor para seguir. Luego las fuerzas llegan y la inspiración aparece para seguir manteniendo la ilusión en el día a día.

¡Feliz lunes queridos amigos!

viernes, 27 de marzo de 2009

De todo un poco



Hoy retomo mi programa de radio “Caminar en la Esperanza” en Radio María, tengo mucha ilusión porque es algo muy bonito –de una hora- y que ya tenía ganas de comenzar. Aunque no puedo negar que tengo unos buenos “nerviecillos” en el estómago. El querer hacerlo bien, que no se aburra el publico y que les ayude el programa. Lo bueno es que tengo un “equipazo” de colaboradores que son una maravilla: Sabri, Meri, Fer, Gon… Mejor imposible! Hacen que todo sea más fácil, ameno y divertido. Orientados hacia el objetivo. Es la suerte de estar rodeada de gente tan buena.

Hablando de gente buena, en estos días me llegó una recomendación de Mir, una amiga y compañera de la UFV, que me hablada de una entrevista que le hicieron a Soledad Pérez de Ayala, profesora de la UCM y hermana de una compañera de la Universidad. Soledad tiene cáncer y es impresionante escuchar su testimonio, como lo vive con una auténtica paz, serenidad y esperanza, con la presencia de Dios muy cerca, merece la pena escucharlo. Hay una parte de la entrevista que me sentí muy identificada cuando dice que se a veces se sentía inútil por no poder hacer cosas, todo lo que hacía antes, porque creo que tenemos internalizado que mientras más cosas podamos hacer llenando nuestro tiempo, estamos siendo más útil al mundo, a la sociedad y el estar en casa –sin hacer nada- nos hace sentir inmediatamente “un poco inútiles” y cuando uno empieza a reflexionar sobre esto te das cuenta que no necesariamente y es lo que hay que descubrir… Estamos en una sociedad del “hacer-hacer-hacer” que genera automáticamente rechazo hacia esos momentos donde la vida por la razón que sea nos manda a decir “stop”. Hasta que no lo miremos con otros ojos y lo valoremos como oportunidades será más difícil salir del –atolladero-. Ojo soy la primera consciente que no es fácil, pero hay que hacer el intento día a día porque sino terminamos martirizándonos sin necesidad y sin poder cambiar a realidad que nos ha tocado vivir.

Les dejo el link para quien quiera ver la entrevista:
http://pensarporlibre.blogspot.com/2008/02/la-sonrisa-de-sole.html

Ayer cené con las amigas del trabajo y qué bien, qué gusto! Me encantó haberlas visto, que necesario es “vivir la amistad”, compartir anécdotas, risas, es un desahogo muy necesario para todos. Por eso estoy más convencida de la importancia de cuidar y cuidarnos como amigos. Lo gracioso de la noche fue que la cena nos salió prácticamente gratis por ser mujeres y estar en el mes de la mujer, solo tuvimos que pagar la bebida. Parece mentira, no? y nosotras convencidas que había truco y que no podía se verdad. Pues ahí está. Además del buen rato, salimos con regalo.

Le voy hacer un cariño a mi amiga San –que me ha recomendado un anuncio- para mi blog que vaya dirigido a los lectores “más terrenales”, yo soy consciente que no puedo llegar a todos los píblicos -ni lo pretendo-, pero es cierto que hay gente que necesita cosas más palpables –empezar a mirar las cosas de abajo para luego mirar hacia arriba y no empezar mirando hacia arriba para luego comprender lo de abajo- no se si me explico o queda como trabalenguas.

Bueno, aquí va el anuncio –no le estoy haciendo publicidad a Nike- pero es cierto que el anuncio es muy bueno every thing you need is already inside (todo lo que necesitas ya lo tienes dentro de ti), transmite con imágenes muy rápidas a tantas personas que se han convertido en “grandes de la historia” gracias al esfuerzo y constancia por vencerse a ellos mismos día a día, por no rendirse ante una calamidad, ante un –alto forzado en la vida-, ante una enfermedad… Han seguido con una gran fuerza de voluntad que les ha permitido llegar a donde querían, son auténticos “fueras de serie”, ejemplos de lucha. Ahí se los dejo:





Así que adelante mis queridos amigos de Milagros, no nos podemos rendir, cada día un poco más y con la mirada hacia donde queremos llegar, sintiendo que ya estamos ahí y seguro que llegaremos con mucha fe y esperanza.

Gracias. Los quiero mucho.
¡Buen día!

lunes, 23 de marzo de 2009

Aroma de café


Hay tantos momentos que nacen con el aroma de café de fondo. Noticias, risas, llantos, silencios, miradas, abrazos, gestos, palabras.. compromisos, proyectos y volver a empezar. El olor del café es fabuloso cuando es bueno, intenso, fuerte y suave a la vez. América huele a café, pero también Italia y España –cada uno con sus matices, peculiaridades, aromas, pero todos igual de buenos-. El café sabe mejor cuando se comparte. Me vienen a la mente mis amigas, la típica frase “… nos tomamos un café y me cuentas”.

Hablando de amigas, miro hacia atrás y si hay algo que veo claramente que tiene un valor muy especial es la amistad, la que nace en la infancia, la que se hereda por otros, la que crece en la Universidad, la que encuentras en la calle, en un curso y en el trabajo, la que parece ocasional y se convierte en duradera, la que aún no conocemos porque está por llegar.

Es un milagro lo que ocurre en la amistad: la carga se hace más ligera y por tanto llevadera, de pronto se empieza a ver luz donde solo había oscuridad, las respuestas aparecen con más facilidad y hasta la botella “parece estar medio llena”. Son las bondades de la amistad, lo que se logra compartiendo con los buenos amigos, los de la salud y la enfermedad, en las risas y en lo llantos, para la bueno y para lo malo, para felicitarte y también para ayudarte a ver con amor las equivocaciones. La incondicionalidad que enriquece la amistad. El estar ahí pase lo que pase y aprender a leer entre líneas lo que no se dice facilmente con las palabras. Es amor, entrega y generosidad.
Si hay algo que lamento es de todos los momentos que no he podido invertir en cuidar mejor a mis amigos –lo bueno es que el darme cuenta, me permite ponerlo en “importantes”- como uno de esos ejercicios y/o hábitos que deberían ocupar al menos algunos minutos de nuestra agenda todos los días. Un pequeño detalle es suficiente para saber que estás ahí. Hay personas que son increíbles en el mundo de los detalles, auténticos maestros. Creo que es importante, es “cuidar los regalos que nos han dado y estar atentos por lo que podamos seguir recibiendo". Ahora desde la distancia veo con más claridad que no podemos permitir ni concederle al corre-corre del trabajo, de las prisas y el estrés que se coman uno de nuestros bienes más importantes: los amigos.

¡Gracias a todos, queridos amigos!